
Gracias de corazón a los Reyes Magos y a todo el equipo de su embajada en Zaragoza, la Sociedad Municipal Zaragoza Cultural y el Ayuntamiento de Zaragoza, que han confiado en mí y me han arropado en estos días intensos y llenos de ilusión, convertido en Embajador de Sus Majestades.
Ha sido un privilegio trabajar tan intensamente estas semanas para hacer realidad la magia de los sueños en diferentes actos de ciudad tan importantes como el encendido de la Navidad, la dinamización de la espera a los Reyes en el balcón del Ayuntamiento o la Cabalgata Oro, incienso y mirra.
Me siento feliz y muy orgulloso de haber sido el Embajador de Sus Majestades en mi querida Zaragoza.
