
¡Qué disfrute compartir charla y café con las integrantes del club de lectura de la biblioteca de Cariñena! ¡Y menudo honor inaugurar su nuevo curso «escolar» (o más bien, lector)!
Hablamos de mis novelas Tango para una asesina y El vals de la novia ausente, de la Zaragoza de principios del siglo XX, de las cupletistas y del oficio de escribir. Mil gracias por vuestro interés y por la acogida. ¡Deseando volver estoy porque me hicisteis sentir en casa!
Y muy especialmente gracias a Patricia, su bibliotecaria, y a Társila, la técnico de Cultura, por hacerlo todo tan fácil; y a Sergio Ortiz y Cleo Serrano, alcalde y concejal de Cultura de Cariñena, respectivamente, por su interés y su acogida.